miércoles, 26 de septiembre de 2012

Seres de creencias populares patagónicas 2



La llorona es un ánima que se hace presente por todo el territorio nacional y existen diversas versiones regionales. Es una espectro acongojada, necesitada de exteriorizar sus penares, propensa a perturbar el sueño de los lugareños con su llanto. Cuando aparece en el pueblo de Patagonia Facundo, lo hace flotando desde las alturas de la barda que nace a espaldas del pueblo, vaga por las calles y se adentra en los patios. Algunos le temen por la lógica aprehensión que provocan las ánimas en pena, y hay quienes se apiadan de su padecer. A veces es ella la que llora, dicen que por un hijo perdido. En otras ocasiones es el bebé  que lleva en brazos. Al amanecer retorna a las alturas de la meseta, donde se tiende el camposanto del pueblo. Detrás deja un reguero de personas somnolientas.



jueves, 13 de septiembre de 2012

Seres de creencias populares patagónicas 1



Inchimallen o Chimallen
Es un ser que hoy día, y desde hace siglos, hace acto de presencia por todo Patagonia. Los lugareños lo señalan como un “petiso” oscuro y maléfico, entre cuyas costumbres está la importunar tratando de secuestrar al viajero desprevenido, espiar a quien vaga por los campos o mezclarse entre los niños para jugar con ellos. A los niños no les causa mal alguno, simplemente gusta de su compañía. Reside tanto en los campos, como en las inmediaciones de pequeños poblados o, en el peor de los casos, en cementerios rurales. Quien lo ve, debe espantarlo mostrándole alguna tela roja, color que aborrece.